Su estilo alpino comenzó a forjarse en el año 1932, con la llegada de inmigrantes de origen alemán, suizo y austríaco.
En 1940 Villa General Belgrano tuvo un importante desarrollo con el arribo de los marineros del acorazado “Graf Spee”, quienes comenzaron a trabajar junto a los lugareños para construir un pueblo de características únicas.





